Tai Chi en la playa 3

Alcanzar la armonía en la orilla del mar

El mar es un perfecto compañero para el hallazgo de la concentración capaz de conducir a la paz mental y espiritual. El rumor de las olas como única interrupción del silencio y la brisa perfumada de sal en la piel se aúnan para encontrar la armonía liberadora.

Eso lo experimenta en Las Grutas un grupo de mujeres y hombres que practican tai chi en Las Grutas.

Los encuentros son martes jueves y sábados en el tramo de la playa que se encuentra entre la Bajada Cero y Los Acantilados. Es zona norte, y donde menos visitantes transitan a la hora en que se reúnen, a las 9.

Durante una hora y media los asistentes se entregan a la meditación y a los movimientos característicos de la disciplina, incluida entre las artes marciales chinas.

Hasta hace pocos días una instructora del Alto Valle conducía los ejercicios.

Decenas de personas concurren los días señalados, entre vecinos grutenses y turistas que se enteran de la propuesta por el boca a boca o en los medios radiales que difundieron los  entusiastas.

En la soledad de la costa el conjunto asombraba a los caminantes por la vestimenta clara que lleva la mayoría, y los ejercicios sincronizados parecidos a los que realizan los contendientes de luchas orientales.

No se requiere inscripción ni ningún trámite. Tampoco hay que tener conocimientos previos. Solo hay que ir y sumarse, destacaron.

El Tai Chi o Tai Chi Chuan “es un arte marcial interno, enfocado en el desarrollo físico, mental y espiritual del ser humano. Es una diciplina integral que se puede practicar a cualquier edad y se encuentra íntimamente relacionada con el Tao (filosofía china)”, explica la Asociación Cultural Chino-Argentina en su página chinoargentina.org.ar.

Precisan que el principio fundamental “es la suavidad: el practicante debe moverse de manera natural, relajada y fluida”.

Se ejercita de manera lenta y respiración suave. Ambas acciones deben ser “conscientes y atentas”.

P/LMNeuquén