Edificio justicia Viedma

Condenan a pastor evangélico de SAO por abuso de una menor

San Antonio Oeste. El Tribunal compuesto por los jueces Marcelo Chironi, Juan Martín Brussino Kain y Adrián Dvorzak condenaron a un pastor evangélico de esta localidad a la pena de tres años de prisión en suspenso (sin prisión) y al cumplimiento de 300 horas de trabajos comunitarios por el abuso sexual cometido contra una menor de edad que asistía a su iglesia, lo que agrava la calificación.

La pena recayó sobre Pablo Castro, de 58 años, a quien se lo responsabilizó de haber manoseado a una nena de 9 años, en dos oportunidades, tras una ceremonia religiosa y posterior cena, en los primeros minutos de enero de 2015.

La acusación fiscal señaló que el pastor tocó a la nena por encima de la rodilla mientras estaban sentados a la mesa, y que luego cuando se retiraban le tocó los pechos por arriba de la ropa. La madre luego le contó lo sucedido a la madre, y realizaron la denuncia.

El imputado, asistido por el defensor Oficial Pedro Vega, negó los hechos y se declaró inocente. Expresó que el hecho le causó un “daño irreparable” en su familia, y que todo fue “un complot tremendo” de la familia de la chiquita para perjudicarlo.

Chironi, en su voto rector, consideró acreditados los hechos enrostrados, y destacó como pruebas el testimonio de la víctima en cámara Gesell, y la declaración de peritos psicólogos que la entrevistaron.

“Nada hace suponer que estemos ante un relato inventado. No surge tampoco de autos un mínimo indicio de que se trate de una situación creada por la menor o alguien de su familia simplemente para perjudicar al encartado”, sostuvo el magistrado.

Agregó en el mismo sentido que “La verosimilitud del testimonio de la víctima se complementa con los datos y circunstancias que aportaron los testigos (aún los de la defensa), en particular de los profesionales, conformando así un cuadro probatorio claro y preciso acerca de la conducta desplegada por el imputado”.

El juez desestimó así la hipótesis del “complot” sugerida por su defensor, al igual que los testimonios de allegados que intentaron desestimar la acusación.