Transfusión

Jueza autoriza transfusión a niño cuyos padres son Testigos de Jehová

La Jueza de Familia de Bariloche, María Marcela Pájaro, autorizó la realización de una transfusión de sangre a un niño de 6 años, cuyos padres profesan el culto “Testigos de Jehová”, y que finalmente no se opusieron, informaron fuentes judiciales.

La decisión se fundamentó especialmente en el derecho que tiene todo niño a la vida, previsto en el artículo art 6 de la Convención de los Derechos del Niño, y a la salud que propone el artículo 24, referido “al disfrute del más alto nivel posible de salud y servicios de tratamientos de las enfermedades y rehabilitación de la salud”, indica un parte de prensa.

La causa se inició por la petición de la abogada del Hospital de Bariloche, a requerimiento de una médica pediatra tratante del niño, dado su delicado estado de salud.

Pájaro convocó a la Defensora de Menores y a la Jueza de Familia para resolver la situación médica, considerada de urgencia, que presentaba el niño de 6 años de edad, quien de acuerdo a su cuadro, requería una transfusión de glóbulos rojos.

Sin embargo los padres se negaban a la intervención, alegando que pertenecían al culto  “Testigos de Jehová”, que no permite las transfusiones por razones religiosas.

Tras constituirse en el hospital y mantener una entrevistar con la pediatra y una conversación con los familiares, la Jueza procedió a autorizar, con anuencia de la Defensora de Menores, la transfusión, sin perjuicio de acordar con la médica tratante que se haría uso de la transfusión si sólo resultaba imprescindible.

Se destacó que intentaron “tomar contacto con el niño, pero al advertir que estaba descansando y atento su corta edad se entendió innecesario perturbar su descanso”.

 

Derecho del niño

La resolución judicial destaca que “este derecho colisiona en apariencia con el derecho de los padres a profesar religión y educar a sus hijos bajo los preceptos de esta creencia”.

Sin embargo aclara que “la responsabilidad parental que la ley pone en cabeza de los padres, debe ser ejercida en consonancia con los principios rectores que el Artículo 639 del CCyC (Código Civil y Comercial) establece”.

“Los padres de menores de 13 años, ejercen la representación legal siempre y cuando sus decisiones no pongan en riesgo al niño, ya que se trata de un derecho, fundamentalmente un deber. Cuando se involucran derechos personalísimos, aparece un límite dado que ningún derecho es absoluto, y tampoco el que surge de la responsabilidad parental”, sostiene el fallo.

También puntualiza que “…La Observación General N° 7 del Comité de los Derechos del Niño, dedicada justamente a la realización de los derechos del niño en la primera infancia, consigna entre sus objetivos, que las costumbres y prácticas locales deben respetarse salvo en los caso que contravienen los derechos del niño” (Objetivo 2 inciso e).

 

Caso Bahamondez

Pájaro recordó en la sentencia que “… las autorizaciones para transfundir en casos de personas que profesan la religión de los padres de Daniel, es recurrente en nuestros Tribunales pese a que la Corte Suprema de Justicia resolvió el caso Bahamondez en 1993. En este sentido se ha dicho que “… Es interesante sin embargo advertir que hubo fundamentos disimiles y que algunos jueces consideraron que la cuestión se dirimía en base a las previsiones del art 19 de la Carta Magna, mientras que otros encontraban el sustento en la libertad de culto”.

“No obstante ello y cualquiera sea el fundamento a que se eche mano –agrega el documento-, está claro que los jueces no debemos interferir en la decisión adoptada por un adulto en pleno conocimiento de las consecuencias de su decisión con cumplimiento cabal del consentimiento informado….”.

Sin embargo aclara que “La situación es distinta en caso de niños, se ha consignado, y más delicada aún en niños pequeños y con discapacidad, que no pueden expresar opinión. En este caso, se suman características que potencian su vulnerabilidad: Corta edad, discapacidad y una concreta patología no determinada aún. “… El que sus padres profesen determinada religión no permite pensar que son los dueños de su hijo sólo por haberlo engendrado…”.

 

Los padres aceptaron

Los padres, “inmediatamente de ser informados acerca de la decisión judicial de autorizar la transfusión, manifestaron que la acatarían sin objeciones, que entendían los motivos y que agradecían la labor y trato humano y ético de la pediatra”, relata el comunicado oficial.

No obstaculizaron la transfusión, pero consideraron que “no podían prestar el consentimiento que por ese motivo, por ello la Jueza suscribió en uso de la facultad que la ley le acuerda en la inteligencia de que esa era la mejor alternativa para el niño”.

“…Cada quien tiene derecho a profesar el culto que desee y tomar las decisiones sobre su salud solamente con las limitaciones que la ley establece siempre y cuando esas decisiones libres y voluntarias no afecten a terceros: El hijo, en este caso, es un tercero. Es su vida y su salud las que están en juego….”, señala el fallo.

Expresa asimismo que el Estado –al que la Jueza representa- “tiene la responsabilidad inderogable de asegurar los derechos humanos y personalisimos de todas las personas y más aún de aquellas en especial condición de vulnerabilidad”.

viedma24horas.com.ar