La Justicia impone plazos y controles en la remediación del plomo

San Antonio Oeste. El juez del Superior Tribunal de Justicia –STJ-, Enrique Mansilla, hizo lugar al amparo interpuesto por la defensora General, Rita Custet Llambí, para que se haga efectiva la remediación de los terrenos contaminados con residuos de plomo y otros metales pesados que arrojó años atrás en el acceso a la localidad la desaparecida empresa de fundición Geotécnica.

En la resolución conocida hoy el magistrado ordenó una batería de medidas que deberán cumplir la provincia de Río Negro y el municipio de San Antonio, a quienes Custet Llambí enfocó en la presentación del recurso judicial que realizó “por la existencia de riesgos para la salud de niños sanantonienses por efectos a la exposición de metales pesados”.

En este sentido, Mansilla dispuso que la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable provincial -como autoridad de aplicación – deberá “ocuparse de informar” al STJ  “sobre la efectiva ejecución del Subprograma II “Gestión Ambiental Minera” (GEAMIN) y del seguimiento del proceso.

Los partes deberán ser entregados cada sesenta días corridos, y el primero será tras recibir la notificación respectiva que, se estima, será en los próximos días.

Asimismo ordenó al Ministerio de Salud “continuar con el seguimiento periódico, tratamiento, rehabilitación y prevención de los efectos nocivos en la salud” de los habitantes, especialmente los niños, niñas y adolescentes.

También pidió la intervención de la Fiscalía de Estado para que controles el cumplimiento de compromisos asumidos anteriormente tanto por la provincia como la comuna.

Mientras que encomendó a la Policía la custodia del cerco perimetral y la cartelería instalada en las “pilas”, para evitar daños y robos, aunque ya desaparecieron varios tramos del alambrado.

 

Reubicar familias

En tanto Mansilla impelió al municipio a cumplir con una serie de compromisos asumidos por el intendente Javier Iud y el presidente del Deliberante, Claudio Palomequez.

“En especial deberán acreditar el cercado de las áreas afectadas, la colocación de la cartelería pertinente y la modalidad de control de su mantenimiento. También deberá disponer la prohibición de realizar actividades de todo tipo en la zona cercana a las pilas de escoria”; ni “otorgar ni renovar autorizaciones de ocupación hasta que se haya finalizado con la remediación definitiva y se determine fehacientemente la inexistencia de riesgo para la salud de sus habitantes”.

La municipalidad también deberá realizar “el control estricto en la comercialización de todos los productos alimenticios que provengan de las zonas contaminadas –lechones y cerdos, especialmente-, e informarlo cada dos meses.

Mientras que tanto el municipio como provincia deberán cumplimentar el “Plan de Abordaje Conjunto e Interdisciplinario” -comprometido oportunamente- y solucionar la cuestión habitacional de quienes viven cerca de las pilas. Deberán reubicar “a las familias que habitan o trabajan en las zonas de mayor riesgo, garantizándoles la instalación de los servicios públicos municipales en el lugar donde serán trasladados y todo lo necesario para efectivizar la movilización”.

Para ello les fijó un plazo de sesenta días corridos a partir de la notificación.

Falta el dictamen

Aún no se conoce el dictamen de la Secretaría de Medio Ambiente sobre el posible traslado del material tóxico a Mancha Blanca, previsto en el programa de remediación elaborado por la empresa URS.

Se esperaba que la resolución se emitiera con posterioridad a la audiencia pública prevista en el proceso de remediación que se realizó el 29 del mes pasado, pero aún no hay novedades.

El plan de saneamiento fue elaborado por la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación a través del GEAMIN, al que se le destinó 3,4 millones de dólares que serán aportados por el Banco Interamericano de Desarrollo –BID-.

Proyectan transportar las 90 mil toneladas de residuos a Mancha Blanca, un paraje rural ubicado a unos 50 kilómetros de esta localidad, donde construirán una celda hermética para confinar el material. Se requerirá de unos 3.500 viajes de camión.