Muelle con dron 2

Presentan proyecto para licitar el servicio de estibaje del muelle pesquero

San Antonio Oeste. El municipio realizará una licitación para adjudicar el servicio de carga y descarga de los barcos pesqueros que operen en el muelle local “Heleno Arcángel”.

El llamado se realizaría en los próximos 60 días, luego de que lo apruebe el Concejo Deliberante.

El bloque del oficialismo ya presentó el proyecto de ordenanza para autorizar al Poder Ejecutivo a efectuar la convocatoria de postulantes para la concesión.

La iniciativa, establece que el ganador de la compulsa deberá abonar un canon mensual de 30.000 pesos, actualizable anualmente de acuerdo a la tasa activa de la cartera general del banco Nación. Mientras que el pliego de bases y condiciones costará 2.000 pesos.

Será la primera vez que se apele al mecanismo de oferta pública del trabajo de estiba, pues hasta el momento fue otorgado de manera directa a empresas y a una cooperativa.

Esa discrecionalidad de las autoridades municipales generó conflictos entre los propios trabajadores que se ocupan de la labor. El hecho más grave sucedió días atrás cuando se produjo un intento de asesinato por las diferencias internas entre un grupo de muchachos que integraban una cooperativa. Por eso caso fue detenido el presidente de la institución, Alberto Molina, acusado de haber provocado la balacera en plena vía pública en la que resultó herida una vecina que pasaba por el lugar.

Cadena de conflictos

En abril de 2014 surgieron los primeros inconvenientes, cuando el entonces intendente Javier Iud resolvió apartar a la firma “Estibajes del sur”, propiedad de Rodolfo Salaya, que venía realizando la labor.

El motivo del desplazamiento fue una deuda del canon que cobra el municipio, que supera los 200 mil pesos, de acuerdo a lo que se informó.

Iud impulsó incorporar en su lugar a una cooperativa que lideraba Arsenio Hocquart, ex titular del Sindicato de Trabajadores Portuario, y ex delegado de la Secretaría de Trabajo provincial.

La medida desató la protesta de los ex empleados de Salaya, ante el riesgo de perder los puestos laborales, y porque rechazan estar bajo las órdenes de Hocquart.

El descontento se tradujo en protestas con quema de gomas en el acceso al muelle.

Ante el estallido del conflicto el municipio decidió suspender la designación de Hocquart y otorgar por 90 días el trabajo a los operarios –eran nueve-, hasta que se concretase una licitación.

No hubo tal llamado. El grupo de jóvenes encabezados por Molina conformó una cooperativa y además el municipio incorporó a una nueva empresa cuyos titulares son Genen y Migone, que actualmente cumplen el servicio.

 

Nuevo plazo

El equipo de estibadores que trabajaba con Molina viene reclamando por los puestos laborales desde principios de año, desde que los dejó afuera con discrepancias internas.

Pedían que se llamase a licitación para presentarse, lo que no se concretaba a pesar de los repetidos anuncios que recibían, denunciaron.

Iban cotidianamente al municipio en busca de novedades, e incluso en varias oportunidades encendieron cubiertas frente al edificio.

En las últimas semanas intentaron entrevistar con el intendente Luis Ojeda con la intención de que les confirmara la fecha del llamado licitatorio.

Pero se quejaron que nunca los atendió.

El lunes 22 fueron nuevamente a la comuna con el mismo objetivo, y tampoco fueron recibidos. Entonces se trasladaron al Sindicato de Trabajadores Portuarios, que los asesora y asiste. Eran cuatro que iban en dos motos. Sin embargo antes de llegar uno de los rodados fue embestido por un auto que conducía Molina, quien luego extrajo un arma y le disparó al menos seis balazos. Uno impactó en una pierna de una mujer.

Con la casi tragedia las autoridades municipales optaron por intervenir, y escucharlos, dos veces. Fue en dos reuniones que se efectuaron en el transcurso de la semana anterior.

En la segunda estuvo Ojeda.

Allí resolvieron la nueva licitación, que sería en unos 60 días.

Mientras los jóvenes, que se presentarán posiblemente como monotributistas hasta conformar una nueva cooperativa, podrán seguir trabajando siempre y cuando lleguen a un acuerdo con los dueños de los barcos.

La decisión en principios los gratificó. Aunque al entablar conversiones con los propietarios de las embarcaciones advirtieron que no es sencillo acordar si no tienen un acompañamiento de los funcionarios.

De allí que podría surgir un nuevo foco de discordia.